Patricia Mariño

En el año 1995, muere su esposo Carlos J. Alvarez  en un accidente aereo, dejando dos hijos de 13 y 10 años de edad. Durante 8 meses estuvo desaparecido, y aunque recibió mucha ayuda en la búsqueda, no logró encontrarlo hasta que fue extorsionada por las personas que sabían del accidente desde el primer día que este ocurrió. Después de 8 meses las autoridades lograron llegar hasta el lugar del accidente y un año después, ella pudo hacer su sepelio.

Desde el año 1997, comenzó a dictar su Taller de Pérdidaas en Colombia y posteriormente en Miami.
Hoy ya recuperada del golpe emocional  y restaurada por el eterno, ha convocado a la familia Gough y a la familia Aguilar, quienes también sufrieron pérdidas violentas, a ser miembros activos de esta Fundación para poder ayudar a otros.